Presupuesto participativo en Villa Elisa: cómo se repartieron las obras del barrio
Vecinos y concejo definieron prioridades en cuatro asambleas abiertas
La comisión de presupuesto participativo de Villa Elisa cerró su cronograma anual con la aprobación de tres obras votadas en asambleas barriales. El recorrido no fue lineal: entre la primera convocatoria y la firma del acta final pasaron casi cinco meses, con dos reuniones suspendidas por falta de quórum y una reprogramación por lluvia.
La convocatoria se hizo por tres vías a la vez: cartelería en las delegaciones, mensajes por los grupos de vecinos que ya funcionaban y una nota enviada a las escuelas para que la circular llegara a las familias. Aun así, la asistencia varió bastante entre barrios. En la zona norte se anotaron más de ochenta personas; en el sector de las vías, apenas veinte. Ese desequilibrio obligó a la comisión a revisar el peso de cada asamblea antes de la votación final.
Criterios para priorizar los pedidos
Los pedidos se ordenaron con cuatro criterios que la comisión publicó antes de abrir el registro: cantidad de frentes afectados, riesgo sanitario o de tránsito, costo estimado de la obra y factibilidad técnica dentro del ejercicio. No se usaron criterios de urgencia declarada por los propios vecinos, algo que generó discusión en la segunda asamblea.
Pavimentar tres calles del sector sur quedó primero porque concentraba dos de los criterios con mayor peso: circulación de transporte escolar y anegamiento recurrente. La recuperación de la plaza central entró segunda, con la particularidad de que el proyecto incluía juegos accesibles y una rampa nueva hacia la calle principal. El tercer lugar lo ocupó la instalación de luminarias LED en el corredor de la avenida Los Álamos.
Qué quedó afuera y por qué
Dos proyectos no entraron en el ejercicio. El primero, un playón deportivo en el barrio San Martín, fue descartado porque el terreno todavía está en discusión dominial: sin escritura no se puede licitar. El segundo, la ampliación del centro de salud periférico, superaba el techo previsto para obras de infraestructura y se derivó a la comisión de salud para que busque financiamiento por otra vía.
La comisión dejó constancia en el acta de que ambos proyectos vuelven a evaluación el año próximo, con la documentación que falta. No es una promesa de ejecución, es un punto de partida: si el terreno del playón no se regulariza, difícilmente avance.
Montos por rubro y próximos pasos
El reparto quedó dividido en tres rubros: obra vial, espacio público y alumbrado. Los montos asignados a cada uno se publicaron en el acta de cierre, junto con el criterio de ajuste por inflación que aplicará el área de hacienda. La comisión aclaró que las cifras pueden variar durante la revisión del tribunal de cuentas municipal.
Las fechas previstas de licitación se escalonaron entre mayo y agosto, con la advertencia de que cualquier observación del tribunal puede correr el cronograma. Los vecinos que participaron de las asambleas pidieron que se publique un tablero de seguimiento con el estado de cada obra, algo que la comisión se comprometió a evaluar en la próxima reunión.
Para quien quiera seguir el proceso, el acta completa y los planos están disponibles en la delegación. También se puede consultar el resumen de la audiencia pública por el código de espacios verdes, que toca un tema vecino: el mantenimiento de las plazas que el presupuesto participativo busca recuperar.